
Días grasientos, groseros, peores que nunca, desgarran la carne y secan la piel. Cuantos momentos carentes de palabras, miente, nadie te entiende…allí están, las horas, las copas, tu frío, tu suelo, tu sombra y la de ellos. Que insoportable se me hace, no compares tu brillo con el mío, es absurdo.Me pareció haber estado en cien mundos, siempre fui el mismo, devolviendo palabras. Algo sucede, la ira se ve controlada, más miedos, rencores por su culpa y lo saben. No vuelvo siempre al infierno, quédense quietos, respiren de mí, que cansancio insoportable. Ruidos de lobos transforman mis ideas, no es lo que pasa, eso quisiera. Que absurdo pensar en círculos, que añorados feriados, tu risa está a mi lado, junto a mi sombra. Sobre un costado madera, yeso…que perfección, tus ojos no. Gente que susurra, que entienden su fábrica de miedos, de horror…cállense o sufran. Las caras de tu mitad imperfecta se saludan, se insultan, exigen desesperadamente cualquier perfección, la de ellos. Aviones, creo que uno, zumban en mi almohada. Las paredes escupen lágrimas, te ven, saben bien lo que eres, te extienden la mano. ¿Es difícil mostrarte no?, jugá a lo de siempre, al sueño eterno, el que comprás cuando nadie te observa y mostrás al inicio de tus días. Incurable es escribir, el misterio se reduce a la mirada misma que encerrás entre tu frente, a la desgracia que apañas en los demás, a tu regocijo donde sea, a tu llanura seca, maltratada.
El pecho te oprime, te quiebra los huesos, tiñe tu boca de verde jade, del azul de las aguas, de negro de tu infierno. Los días que moriste y no reviviste, los que nadie entiende, esos días que aniquilan. Y cuando ya no queda nada solo la noche te acompaña, la vigilia, mi mejor madrina. La necesidad de necesitar risas. Tu aurora se fue. Sabemos que nada de esto fue la realidad, serás sólo un diamante en mi cabeza.
{Quiero Lunes ya♥}
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